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La Jornada SemanalÂCinexcusas Luis Tovar AntipremiolĂtico (I DE II)
AsĂ hablĂł Carlos Reygadas, en entrevista telefĂłnica con La Jornada, despuĂ©s de recibir uno de los reconocimientos más significativos que puede recibir un cineasta: el Premio del Jurado del Festival Internacional de Cine de Cannes. Intensa, compleja e incluso –al menos para Muchagente–, indigesta, la todavĂa breve filmografĂa de Reygadas rebosa de trofeos y entre Ă©stos cuenta con una seguidilla que no pocos han de envidiar: JapĂłn, su primer largometraje, Batalla en el cielo, su segundo, y ahora Luz silenciosa, le han significado a su autor, en Cannes, algo asĂ como un derecho de piso, por lo demás perfectamente bien ganado. PrĂ©miame más si premiando… Tiene mucha relevancia que quien hable asĂ sea precisamente Ă©l, tan laureado, pues ya sea que lo haga consciente o inconscientemente, está poniendo el dedo en una llaga que escuece fuerte y quizá por eso pocos se animan a testerear: la del muy extendido mal de la premiolitis, peste segĂşn la cual no hay nada –ni en cine, ni en literatura ni en ninguna otra disciplina– que de verdad merezca la pena si no viene precedido de una lista de premios obtenidos, entre más larga mejor. Pero esas ronchas no le dan comezĂłn a Reygadas, como puede colegirse en el remate de su declaraciĂłn: "Los premios sĂ tienen un lado objetivo fuerte y ayudan; son herramientas importantes. Igual que cuando no gane nada no serĂ© una cucaracha. Lo Ăşnico que importa son las pelĂculas."
ConvendrĂa que la postura del realizador, tan saludable como el cine que propone, fuese adoptada por Másdeuno. AsĂ se conseguirĂa, entre otros beneficios, que atemperara el insano reflejo condicionado de responder no de manera preferente sino casi exclusiva sĂłlo a aquel cine cargado de medallas –cuando no al hipercargado de publicidad, en el otro extremo. Hay tantĂsimos concursos que, a estas alturas, lo difĂcil consiste en no ganar algo en alguno, y si bien puede suceder que una pelĂcula acribillada con trofeos al mismo tiempo goce de aceptaciĂłn masiva –en registros muy diferentes El laberinto del fauno y El violĂn son ejemplos de esto–, eso no debe obligar a que la mirada sĂłlo se dirija hacia las sienes coronadas con laureles, pues casi siempre pasa que Másdeuno acaba por ver solamente los laureles, olvidándose de quien los porta. …te acuerdas de mĂ Buena prueba de lo anterior está por darla el cortometraje Ver llover, de Elisa Miller, que como ya se sabe ganĂł la Palma de Oro en su categorĂa, logro alcanzado hace ya más de una dĂ©cada por El hĂ©roe, de Carlos Carrera. Otra vez se habla del cortometraje mexicano fuera de los ámbitos que le son habituales, pero se hace como si el corto hubiese dejado de existir y avefenixeara gracias al trabajo de esta alumna del CCC – escuela donde, por cierto, no pocos de sus compañeros tuvieron a bien hacer pedazos este trabajo con su implacable crĂtica; a ver quĂ© opinan ahora. Otra vez tiene que obtenerse un triunfo tan duro de alcanzar para que tirios y troyanos se acuerden de lo que jamás ha dejado de estar ahĂ, como pueden certificarlo La leche y el agua, de Celso GarcĂa, Dime lo que sientes, de Iria González, 1975, de Fausto Terán, El otro cuarto, de Acán Coen y Encuentro ausente, de Nejemye Tenenbaum, por sĂłlo mencionar algunas muy buenas producciones de 2006. Dime si al premiar todo estremecĂ Que hable Elisa Miller: "Hay que defender la cultura de nuestro paĂs, que es la Ăşnica fuerza, y no sĂłlo en cine. En MĂ©xico hay generaciones que no se detendrán por un gobierno de derecha, al que no le interesa la cultura." A propĂłsito: no me imagino al Cinco Estrellas del traje verde olivo talla extra recibiendo con la sonrisita de cajĂłn a Elisa –ni a Reygadas.
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