Cine Así es la vida Así es la vida en la vecindad defeña de Medea
Así es la vida en la vecindad defeña de Medea PDF Imprimir E-mail
Cine
Por: Marien Estrada
 
 
 
La locación: una vecindad de Santa María la Ribera. La trama: el abismo de una mujer abandonada por su marido que en venganza mata a sus hijos. Una Medea de fin de milenio en la ciudad de México. El título: Así es la vida. El director: Arturo Ripstein, de vuelta a sus andadas.

El regreso de Arturo Ripstein a los sets trae consigo la experimentación de un nuevo formato para hacer cine, al cual considera como el futuro de este medio: el video digital o "cine digital", como el realizador prefiere llamarle, y frente al cual, augura, la tecnología tradicional quedará obsoleta.

"El cine ha muerto, viva el cine", proclama el cineasta británico Peter Greenaway. "Comienza una nueva forma de entender la narración cinematográfica", asegura el autor de Profundo carmesí, El lugar sin límites o La mujer del puerto. El sueño de Ripstein, tener una cámara alada, parece cobrar vida con el video digital: una cámara ligera, pequeña, de gran movilidad, que además reduce los costos de producción a una cuarta parte de los del cine. "Si con el costo de una película podemos hacer cuatro o cinco —explica Ripstein—, ello será muy notable en un país con una economía deprimida como el nuestro. Y en cuanto sepamos exactamente cuáles son los resultados y cómo debe hacerse, los costos bajarán todavía más. Se establecerá la posibilidad de que muchos cineastas que comenzaron y que lograron filmar penosamente su primera película hagan la segunda, que hasta el momento es dificilísimo. Será la diferencia entre hacer películas o no hacerlas.

"Con esta tecnología el cine puede democratizarse. Cualquiera podrá hacer una película exactamente igual como cualquiera puede pintar un cuadro o escribir un soneto. Los buenos cuadros y los buenos sonetos los hace la gente que tiene las posibilidades y el talento para hacerlos. Lo mismo va a pasar con ésto".

El tiempo de filmación de Así es la vida se redujo de ocho semanas —duración regular de un largometraje— a tres. Coproducida entre México, Francia y España, a través del Imcine, Filmanía, Jorge Sánchez, Laura Imperiale y Álvaro Garnica, es la primera película en América Latina que se realiza bajo este sistema. En Europa, cineastas como Lars Von Trier (Rompiendo las olas, Los idiotas) y Mark Winter-berg (Festen) —integrantes del controvertido grupo Dogma— trabajan con este formato. La experiencia de Ripstein ha inquietado tanto a Pedro Almodóvar como al Instituto Cubano de Cine, que han manifestado su interés por conocer los resultados de esta cinta que actualmente se encuentra en fase de posproducción y que se prevé quedará terminada para marzo del 2000.

Lo cierto es que como toda tecnología nueva, aún están por definirse e inventarse muchas aristas del proceso, como la estética propia del medio. "Es otra manera de ver las cosas y de tener resultados finales —explica Arturo Ripstein—, lo que no debe hacerse en este caso es tratar de hacer una imitación, digamos empobrecida, de lo que es el cine. No se trata de eso. Es otra estética la que tiene este medio. No es ni una peliculita ni un videote, es otra manera de recoger la información. Es un objeto que participa de los hechos, más inmediato, más frontal.

"Lo que hay que tener muy en cuenta es que las narraciones han sido siempre semejantes. En el caso de esta película es la recreación de un mito vuelto tragedia posteriormente, que tiene tres mil años de existencia. Lo que hay que encontrar ahora son especificidades para el género. La latitud de recogida de la imagen del cine y de este formato son completamente distintas".

Ripstein advierte, no obstante, que la perversión de la tecnología ha llevado a considerarla ya no un medio para lograr una serie de fines sino un fin en sí mismo y que esa es una aberración fundamental. "Por eso tiene que encontrarse una manera de relato y narración que tengan sentido en sí mismos en la búsqueda que el medio propicia".

"No estoy volviendo a nada"
Hasta sus fans más recalcitrantes extrañaron su estilo, calificado como "sórdido" y "oscuro", que de alguna manera dejó de lado para filmar la novela de Gabriel García Márquez, El coronel no tiene quien le escriba. "En este caso —dice Ripstein— hubiera sido una torpeza, una falta de seriedad tratarla de otra forma. El coronel es una hermosa y triste novela y queríamos hacer una hermosa y triste película. No andábamos por el terreno de las truculencias tan fáciles de introducir cuando de tristeza se trata".

En la Muestra de Guadalajara, Ripstein comentó con relación a los espectadores, que ya quería que lo quisieran. ¿Será que ya lo quieren después de El coronel? Su respuesta es tajante: "No. Creo que eso se logra con mucho esfuerzo y con mucho tiempo". ¿Y lo van a querer después de esta nueva película? "Creo que me van a querer menos y los que ya me querían van a dejar de hacerlo".

Con Así es la vida, ¿Ripstein retoma el camino? "Uno es como es. Yo no trato temas livianos, no he encontrado cómo hacerlo. Me asomo a la calle y entonces no puedo hablar más que de estas cosas. Así que no estoy volviendo a nada, porque para volver a algo hay que abandonarlo primero. No es que se opte por lo ligero o por lo grave, es que uno, inevitablemente lo es. De pronto uno termina contando siempre la misma cosa y siendo el mismo por más variantes que uno le busque".

El personaje central, julia/Medea, es encarnado por Arcelia Ramírez, "yerbera y doctorcita que practica abortos y limpias". En su papel, la protagonista siente que "se accede a la condición trágica de la vida" y que ese estado es como una catarsis, como una purificación. "Es una película con un tono sórdido —explica—, de tragedia que no da concesiones, que llega a las últimas consecuencias del conflicto del personaje.

"Julia se abisma en su propia desgracia, se padece a sí misma, no perdona y no se perdona, se entrega al resentimiento, a la venganza, al odio. Toda la capacidad que tuvo para amar y para dedicarle su vida al otro es la misma que tiene para atentar contra lo más sagrado para ella y para Nicolás (Luis Felipe Tovar). Es un personaje que accede al lado oscuro, al abismo de un corazón absolutamente hecho pedazos. Nuestra aspiración es que el público haga una catarsis, que realmente sea una película que confronte, que conmueva, que haga reflexionar".

Medea: ¡Ay de mí: mi cabeza traspase una llama del cielo! ¿Qué provecho hay para mí en vivir? ¡Ay, ay... venga sobre mí la muerte, desate ya y destruya esta vida de múltiples desdichas!

Paz Alicia Garcíadiego, pareja, mancuerna de Ripstein, guionista de Así es la vida, también experimenta con el nuevo formato digital. En un principio creyó que la escritura del guión no se vería alterada por la tecnología, sin embargo, cuando conoció las posibilidades de equipo, la historia se transformó: "Esa camarita chiquita que podía ir y venir de un cuarto a otro, junto conmigo, me cambió la perspectiva. Me propuse jugar con elipsis muy largas, con la realidad y la ficción, con extensos monólogos que me permitieron hacer la narración a corazón abierto. Así que me sentí muy libre".

Así es la vida sucede en 24 horas que se dilatan hasta que pierden sentido, de acuerdo a Garcíadiego. El coro griego de la Medea clásica de Eurípides es encarnado a través de la televisión por un trío que canta boleros compuestos ex profeso por Paz Alicia, y que representan la sublimación de los deseos del personaje de Julia.

La acción vuelve a tener lugar en una vecindad, ámbito que para la guionista "es un universo cerrado en donde puede vivir un cacique que domina. Eso nos permitía transferirlo del universo de la tragedia griega al universo del patio. En un principio pensé en utilizar a los personajes del callejón a guisa de coro o de personajes secundarios. Sin embargo, me di cuenta que la tragedia de esta mujer abandonada, que además tiene que dejar la casa donde vive con sus hijos, concentrada en 24 horas, resultaba muy íntima y no podía pasar a ser la comidilla del patio de la vecindad.

"Necesitaba un interlocutor mucho más cercano, por lo que decidí utilizar a la televisión, la verdadera compañía de los solitarios, como su confidente, como su conciencia críptica, su yo universal, su memoria".

Coro: ¡Oí la lamentosa queja, con mil gemidos y grandes sollozos. Alaridos de pena, de infortunio sin fin... Una mujer que llora por un esposo pérfido a su lecho!

Finalmente, Paz Alicia explica por qué la mayoría de sus películas tienen como protagonistas a personajes decadentes, rodeados de situaciones miserables y lugares sórdidos, y niega la acusación que se le ha hecho a su cine de mostrar una cara falsa de la pobreza en México:

"Para empezar, la pobreza tiene mil caras, y mis personajes distan de ser los últimos pobres de la ciudad de México; esos no me han tocado, entre otras cosas, porque es difícil filmarlos. Me contaban que en los basurales hay montañas de 15 metros de desechos acumulados ya en descomposición, como arenas movedizas, en donde los pepenadores llevan a niños guías amarrados con un mecate para que les vayan señalando por dónde todavía se puede pisar sin hundirse. Eso es pobreza.

"Los habitantes del centro de la ciudad de México y sus vecindades... ¡Por Dios Santo! Eso no es pobreza. Pero además, yo no hago sociología. Mis personajes no tratan de reformar a la sociedad mexicana ni de crear pautas de conducta, pocas cosas me interesan menos. Me parece perverso hacer eso en el arte. Yo pinto los ambientes que me gustan, en los que me recreo; estas vecindades son mucho más visuales. Las clases medias bajas, además, se dicen más las cosas y se las dicen en voz alta. Las clases medias, en cambio, van al sicoanalista. El cine no filma sensaciones ni sentimientos profundos. "

Such as Life Retrospective

 

Dirección: Arturo Ripstein.
Paises: México/España/Francia.
Año: 2000.
Duración: 98 min.
Interpretación: Arcelia Ramírez, Luis Felipe Tovar, Patricia Reyes Spíndola, Ernesto Yáñez, Martha Aura, Francesca Guillén, Loló Navarro.
Guión: Paz Alicia Garciadiego, inspirado en "Medea" de Séneca.
Producción: Álvaro Garnica, Laura Imperiale y Jorge Sánchez.
Música: David Mansfield y Leoncio Lara "Bon".
Fotografía: Guillermo Granillo.
Montaje: Carlos Puente.
Diseño artístico: Claudio "Pache" Contreras.
Vestuario: Leticia Palacios.